Principios Constitutivos del G.·.O.·.C.·.

 

En 1997 el Gran Oriente de Cataluña reformó su Constitución. El texto resultante quedó encabezado por los quince principios constitutivos siguientes.

 

TÍTULO PRIMERO

Carácter y principios constitutivos del Gran Oriente de Cataluña

Art. 1 Soberanía y jurisdicción

El Gran Oriente de Cataluña, familia catalana de la francmasonería universal, se declara potencia masónica simbólica independiente y soberana que ejerce su jurisdicción en el territorio nacional catalán.

Art. 2 Vocación universal

El Gran Oriente de Cataluña trabaja para el progreso y para la unidad y la igualdad esenciales de toda la humanidad, por encima de cualquier diferencia de sexo, raza, cultura, lengua, religión o nacionalidad, y propugna, por tanto, el respeto a la dignidad inherente a todos los miembros de la familia humana y los derechos iguales e inalienables de cada persona y de cada pueblo de la Tierra como fundamento para que lleguen a reinar en todo la libertad, la justicia, la paz y el espíritu de fraternidad universal.

Art. 3 Libertad, igualdad y fraternidad de las naciones

El Gran Oriente de Cataluña reconoce y defiende el derecho de autodeterminación de todos los pueblos del mundo, de acuerdo con lo establecido en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de diciembre de 1966 (ev) y suscritos por la mayoría de las naciones democráticas, y, por tanto, reconoce y defiende el derecho de la nación catalana a constituirse políticamente en la forma que en cada momento los catalanes y las catalanas decidan libre y democráticamente.

Art. 4 Sentido patriótico

El Gran Oriente de Cataluña trabaja para el fortalecimiento del patriotismo catalán, como fuerza cohesionadora de una construcción nacional democrática, y, internacionalmente, trabaja por el reconocimiento de la personalidad catalana entre el pueblo francmasón y entre todas las naciones.

Art. 5 Identidad nacional

El Gran Oriente de Cataluña, como obediencia nacional, rechaza la actuación en territorio catalán de cualquier otro ente masónico o profano que pueda negar, mediatizar, disminuir o limitar la libre expresión de la identidad y de la personalidad nacional catalanas.

Art. 6 No discriminación

El Gran Oriente de Cataluña acoge toda persona libre y de buenas costumbres, sin distinción ni discriminación por razón de sexo, clase social, origen étnico, lengua o religión.

Art. 7 Igualdad del hombre y la mujer

El Gran Oriente de Cataluña proclama, en especial, la igualdad de derecho de la mujer y el hombre para acceder a la condición de francmasón y, por tanto, se constituye en obediencia mixta, sin ninguna limitación. En su seno se pueden acoger, pues, indistintamente, talleres mixtos o masculinos o femeninos.

Art. 8 Lengua general

El Gran Oriente de Cataluña utiliza como lengua general de trabajo y expresión la lengua catalana, sin perjuicio que los francmasones y francmasonas de origen inmigratorio puedan expresarse en su propia lengua.

Art. 9 Apoliticismo y respeto hacia las religiones

El Gran Oriente de Cataluña se declara totalmente apolítico y decididamente respetuoso para con todas las religiones, sin ninguna pretensión de mermar su riqueza espiritual ni entorpecer su proselitismo consiguiente.

Art. 10 Fraternidad masónica internacional

El Gran Oriente de Cataluña mantiene relaciones fraternales con cualquier otra potencia masónica. Reconoce y recibe como visitante todo francmasón o francmasona que haya sido iniciado regularmente y que sea miembro de una lonja justa y perfecta.

Art. 11 Unificación masónica internacional

El Gran Oriente de Cataluña asume la necesidad de la unificación fraternal de todo el mundo masónico, sin menoscabo de las particularidades propias de obediencias y palcos, y, por tanto, trabaja para ayudar a lograr la necesaria superación de las barreras endémicas, doctrinales, personales y nacionales, que separan el pueblo masónico, en contradicción flagrante con su designio universal.

Art. 12 Mantenimiento de la tradición masónica

El Gran Oriente de Cataluña trabaja, según los usos tradicionales, a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo y en presencia de los Tres Grandes Luces, con la voluntad de mantener vivo el tesoro de la tradición, tal como fue transmitido por los que iniciaron y crearon la francmasonería, de los que se siente heredero y depositario.

Art. 13 Libre pensamiento masónico

El Gran Oriente de Cataluña se niega a dar una interpretación dogmática de los símbolos o determinar el sentido o el alcance, particularmente el del Volumen de la Ley Sagrada y el del Gran Arquitecto del Universo, y reconoce cada francmasón y francmasona la más grande y absoluta libertad de pensamiento y de conciencia y la libertad de determinar los símbolos en virtud de la práctica de la tolerancia masónica, que permite a cada francmasón y francmasona, en su propia búsqueda de la verdad, dar testimonio ante sus hermanos de lo que, personalmente, ha podido deducir del estudio de los símbolos, pero sin nunca pretender imponer esta interpretación personal.

Art. 14 Renovación masónica

El Gran Oriente de Cataluña trabaja para la necesaria sensibilización del mundo masónico hacia las exigencias de renovación que impone la profunda transformación civilizatoria que vive la humanidad y proclama que el peso histórico y tradicional no puede inhibir la francmasonería de llevar a cumplimiento haciendo, si es necesario, modificaciones e innovaciones quizá traumáticas en su propio contexto trabajos y actuaciones para dar respuesta actualizada y vigente a los problemas del mundo actual, sin caer en demagogias hipócritas ni en utopías fáciles.

Art. 15 A todo el que ama la libertad, la igualdad y la fraternidad

El Gran Oriente de Cataluña se dirige a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que tengan conciencia clara, honesta y responsable de lo que significa realmente libertad, igualdad y fraternidad, que sepan qué significa tolerancia, espíritu de servicio y generosidad, que entiendan que más allá de un bienestar económico, social y cultural debe haber también la realización armoniosa individual, el florecimiento humano, la sacralización de las pautas y los sentimientos más representativos de la persona, el enlace entre las riquezas espirituales del pasado y las expectativas del presente y del porvenir y la constante predisposición humilde y sincera por la búsqueda de la verdad.